viernes, 31 de julio de 2015

Tres razones por las que las listas que compartes en Facebook arruinarán tu vida

No puedo entender la manía que os ha entrado a todos con las listas. Parece que de cualquier chorrada se puede hacer una enumeración. Da igual que seas un cursi, un profundo o un hípster, hay una lista para ti: Siete señales que indican que es amor a primera vista, cuatro reflexiones que te marcarán para siempre, diez imprescindibles para un festival… Vuestro furor por ellas es directamente proporcional al número de tonterías que se publican cada día.

Y como soy un ser contradictorio y fútil, ahí va mi lista de por qué tienes que dejar de compartir listas:

1. Demuestras la riqueza emocional de un garbanzo. Vale, el garbanzo tiene muchas propiedades nutritivas, pero con uno solo no hacemos nada. Ahora en serio. Qué crees que le dices al mundo cuando compartes: Diez motivos para ser feliz y disfrutar de la vida, 18 signos de que tu chico es infiel, o cinco cosas que un gallego tiene que explicarle a alguien de fuera? Yo te lo digo: «Soy un/a simple».

2. Te sentirás identificado/a, pero te quedarás como estás. La mayoría de las listas que compartes en Facebook, y con las que crees que te identificas, son una basura de generalidades. Razónalo y admítelo. Las listas tienen ese imán inapelable de los horóscopos, uno no puede dejar de leerlos aunque sepa previamente lo que le van a aportar: mucha influencia de Saturno y una gran montaña de nada.

3. Aburres. Esta es la señal más trágica de por qué las listas arruinarán tu vida. Compartiendo chorradas aburres muchísimo. Tanto, de hecho, que si antes me cargaba amigos en Facebook porque me invitaban a jugar a FarmVille, desde mañana mismo empiezo con los pesados compartelistas. Dicho queda.

Si has compartido más de cuatro listas este mes, te daré un consejito Mr Wonderful de esos que tanto te gustan: Aprende de los errores y sal a disfrutar de la vida, que está ahí fuera. No en una lista.

Si coincides con mi análisis. Comparte este post, acabemos con la lacra sonrojante de las listas.