viernes, 16 de mayo de 2014

Felipe González, Jesucristo y la mujer acorralada

¿Puede una campaña electoral modificar el sentido de nuestro voto? Si hace unas semanas argumentaba que tanto daba votar o no el próximo 25 de mayo, me desdigo. La propaganda PP-PSOE para estas europeas ha conseguido que ese domingo yo pierda el culo hasta la urna más cercana. Mi objetivo: abofetear a Miguel y a Elena.

*Nota para el Ministerio del Interior: No pretendo desde aquí incitar a la violencia a los “odiadores” de nuestro país. La palabra “abofetear” la uso como una figura literaria. Una metáfora que vendría a significar dar una lección democrática.

«Para mí fue un poco lo mismo, Jesucristo y la revolución después, el Che Guevara y en España Felipe González. Para mí todo eso está un poco en la misma lógica, son gente que sale a defender a los demás, en eso sí creo». La frase es de la candidata del PSOE, Elena Valenciano. No diré nada más contra la disposición natural para discurrir de esta  mujer.

«El debate entre un hombre y una mujer es muy complicado, porque si haces abuso de superioridad intelectual parece que eres un machista que está acorralando a una mujer indefensa». Ésta es del candidato del PP, Miguel Arias Cañete. En su opinión, el machismo no está en tratar con condescendencia a una mujer por el hecho de serlo. Y este señor fue Ministro.

¿Mis conclusiones? No deberíamos resignarnos a escuchar las estupideces diarias que salen de la boca de nuestros políticos. El domingo 25 levántense a votar. No porque crean en Europa, en el euro, la troika o Merkel. No porque secunden las políticas del PP, los descalabros de la oposición o el deber ciudadano. Despéguense del sofá porque será lo más cerca que estarán de estirar la mano bien abierta, abrir un ángulo de 90 grados y estampar la memez de los candidatos carne contra carne. Después ya veremos si Valenciano pone la otra mejilla.