jueves, 9 de enero de 2014

La cagada de Interior

«Error monumental». Así ha calificado la Unión de Guardias Civiles la cagada del Ministerio del Interior. El área que dirige Jorge Fernández Díaz se precipitó publicando una información sobre una detención que todavía no se había producido. ¿El resultado? Que a los malos les dio tiempo a escapar. Y los malos eran ETA.

Algunos escépticos podrían sugerir que la cagada fue en realidad un chivatazo. Quién sabe a cambio de qué prebendas. Lamentablemente, no sería la primera vez que cosas parecidas ocurren en España. Otros estarán pensando que éste es el resultado de contratar a becarios por cuatro perras y sentarlos a asumir las responsabilidades que no les corresponden.

Sea una torpeza manejando Hootsuite o un soplo ruín, los españoles merecemos que se llegue al fondo del asunto. No sólo se han tirado por tierra meses de investigación que pagamos todos, también es una burla cruel contra las víctimas del terrorismo y contra todos los que luchan a diario por la paz en este país.

Hay muchas formas de llamar a lo que ocurrió hace apenas unas horas en el Ministerio del Interior, pero en ningún caso esto ha sido un «error». Utilizar las palabras para camuflar la dimensión de los actos es tan mezquino como digerirlas sin cuestionarlas.

España está contaminada. Infestada de burricie, de ineptos, de corruptos y de sádicos. Han tomado el control y nos hacen padecer a cada minuto su inutilidad pérfida y su estupidez crónica. Sé que para variar no haremos nada y seguiremos tragando hasta estallar de mierda, como aquel gordo de la película Seven que representaba el pecado de la gula. Así que llegados a este punto sólo me queda decir: ¡Bon appetit!