domingo, 21 de abril de 2013

5 argumentos contra la ley del aborto del PP

El partido popular planea el texto más restrictivo de la democracia. Por situarnos: Allá por el 85, el gobierno de Felipe González creó un sistema de despenalización (así se llamaba), en el que la mujer tomaba la decisión y se podía sujetar a tres motivos para abortar: malformación del feto, violación o daños psicológicos. El ejecutivo de Zapatero puso en marcha una ley de plazos, hasta las 14 semanas una mujer podía tomar la decisión de abortar sin dar ningún tipo de explicación. Lo que hay ahora sobre la mesa: Abortar será delito salvo en una serie de supuestos, algo así como en la época González, pero con una lista más reducida. A continuación una serie de argumentos por los que estar en contra de esa regresión.

Supone un retroceso a un derecho adquirido. Destruir libertades NUNCA será una decisión acertada. Cojan el libro de historia que les dé la gana. No entenderé jamás a esa gente que sale a manifestarse contra los derechos de los demás. Si te parece éticamente cuestionable, simplemente, no lo hagas.

Negarse a tener un hijo con malformaciones no es darle trato de inferioridad. Decir lo contrario es una animalada. Es uno de los argumentos del ministro de justicia, Alberto Ruiz Gallardón, para dar marcha atrás a la norma vigente. Habría que pensar si discriminar a ese hijo no sería hacerle venir al mundo sin poder garantizarle igualdad de oportunidades a lo largo de su vida. Y quién lo sabrá mejor que su madre? Gallardón? Yo no lo creo.

Apelan a la ética aplicando moralinas. Si algo aprendí en la clase de ética de la Universidad es que el fin, en ningún caso, justifica los medios. Partiendo de esa premisa, ¿por considerar algo éticamente verdadero debemos imponerlo por fuerza a los demás? Cuidado con imponer moralidades falsas a otros, nos pueden explotar en la cara.

La mayoría de los países europeos cuenta con una ley de plazos. Solo Malta, Andorra e Irlanda están por detrás de lo que pretende hacer España. En Holanda disfrutan de la ley más permisiva con un plazo de 24 semanas.

Es una ley politizada. No será el médico el que determine si una mujer tiene razones suficientes, o suficientemente válidas, para abortar. Serán las Comunidades Autónomas, mediante un comité, las que avalen cada caso. A qué jugamos? Oigan, que hablamos de vidas, no de culos calientes y bolsillos llenos en el consejo de administración de un banco cualquiera.

El PP está tomando el rumbo de la Iglesia. Y no lo digo porque esta ley fuera una prebenda impuesta por el clero, que también, lo digo por esa aparente necesidad congénita de ambos de alejarse, cada vez más, de la gente.


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