lunes, 3 de octubre de 2011

El Hombre y la Tierra: Eligiendo presidente

A la hora de elegir al próximo líder del país, cada detalle cuenta. A un lado del cuadrilátero tenemos a Mariano Rajoy Brey, natural de Santiago de Compostela. Entró en política en 1981 y con 41 años estrenó cartera ministerial. Ha pasado por casi todos los cargos habidos y por haber: Ministro de Administraciones Públicas, de Cultura, de Interior y de Presidencia. Ha sido Vicepresidente del Gobierno, Secretario General de su partido y ahora además Presidente. No es un líder, su carisma no desborda los espacios, no arrastra masas ni ilusiona. Su fuerte: Sabe cómo funciona la política y el poder. Y sabe además que a la gente ahora sólo le preocupa una cosa: La crisis. Su estrategia: Aguantar.
Al otro lado tenemos a Alfredo Pérez Rubalcaba. Es cántabro y aterrizó en la política un año más tarde que su rival, 1982. Con 37 años fue Secretario de Estado de Educación y a partir de ahí sus responsabilidades no dejaron de crecer. En 1992 fue ministro de Educación y Ciencia y de ahí pasaría por la cartera de Presidencia e Interior, sería portavoz del Gobierno hasta en dos legislaturas, portavoz en el Congreso y Vicepresidente primero. Es un orador bregado, con peso y carisma y el único capaz de frenar la tendencia desoladora del PSOE en las encuestas. Su flaqueza: La mala imagen de Zapatero y la bicefalia creada dentro del partido. Le ha tocado bailar con la más fea, pero aunque ningún candidato socialista lo tuvo nunca tan difícil, promete prestar batalla. Su estrategia: Desmarcarse.
Dicen que a la tercera va la vencida y la verdad es que mucho tendrían que torcerse los vientos para que Mariano Rajoy no sea el próximo presidente del Gobierno. El efecto Rubalcaba alerta a los populares que no deben confiarse y que a la astucia de la paciencia deben sumar la perspicacia de la contención. Roe que te roe, los unos con sus cosas y los otros con las suyas. Y al acecho, pero sin aventurarnos, los votantes permanecemos expectantes. «Continuando con los pequeños matadores, nos enfrentamos ahora con la gente menuda del bosque y del matorral Mediterráneo, los roedores».

3 comentarios:

  1. Un buen análisis, sincero, imparcial y conciso. Sigue habiendo calidad por aqui, da gusto :)

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  2. Javixu, todo bien? Celebro que te guste parar por aquí!

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  3. Interesante análisis.
    Un saludo,
    http://destelloshumanos.blogspot.com

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