martes, 31 de mayo de 2011

Me importa un pepino

El bus de mi ciudad ha subido un céntimo. Un euro con quince céntimos que costará desde mañana. La subida prevista para este año era en realidad de dos, pero la crisis ha frenado las tarifas aprobadas por la Xunta y el Ayuntamiento. Siempre la crisis.
Ayer empezó el traspaso de poderes en buena parte de los consistorios y los bipartitos empiezan a tomar forma. No así en todos. En algunos municipios los grupos minoritarios se rifan con cual de los grandes se relamen (y lo hacen además, sin demasiado remilgo, ni gastronómico ni ideológico). En algunas localidades esa ambición amenaza con convertirse en un ménage à trois insoportable, pero qué vamos a hacerle. La gula es la gula.
Entre los titulares éste. Soraya Sáenz de Santamaría está embarazada. La portavoz parlamentaria de los populares está de tres meses y será la encargada de plantar cara a Rubalcaba. Aunque eso no excluirá al vicepresidente de los ataques de otros parlamentarios populares. ¿Qué sería de las sesiones sin el cortejo de Gil Lázaro? Lo que está claro desde la bancada popular es que Rajoy seguirá debatiendo con ZP. Una estrategia, dicen, para no dar protagonismo a Rubal.
Mis ojos saltan a otra cosa. Una mujer corta el pene a un vecino y se lo lleva a la policía. Es una de las noticias más leídas de la jornada. Ocurrió durante la noche del domingo en Bangladesh. Monju Begum, casada y con tres hijos, se presentó en comisaría con el miembro cercenado y blandiéndolo como prueba de que el hombre había intentado violarla.
¿Se enteraron de que Alemania ya descarta que el origen de la cepa de pepinos contaminados provenga de España? Eso sí, nuestras hortalizas siguen retenidas y las pérdidas ya superan los 200 millones de euros semanales. Me preguntó qué pasa con la crisis cuando se le suma más crisis. Creo que ni los chicos de Sol tienen la respuesta.

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