martes, 1 de marzo de 2011

A toda mecha por la M-30

La escalada de violencia en Oriente Próximo empieza pasarle factura a Occidente. Y mientras el precio del barril de Brent (el crudo por el que nos medimos en Europa) alcanza ya techos históricos, Zapatero se pone en guardia. Escaldado de la palabra crisis y de su falta de previsión en 2008, al jefe del Ejecutivo español le ha faltado tiempo ahora para echar mano de asesores y plantear un paquete de medidas. Pero ya lo pinta claro el refrán: las prisas son malas consejeras.

No voy a discutir aquí si la medida de reducir de 120 a 110 km/h la velocidad en autovías y autopistas es efectiva o no para ahorrar de energía. Aunque eso sí, parece que en la consideración se han dejado fuera unos cuantos factores: las cajas de cambios, la resistencia de los neumáticos, la aerodinámica del vehículo o la forma de conducir de cada uno. Pero digo que no voy a discutirlo porque lo que a mí me interesa analizar de la medida no es el contenido en sí mismo, sino las formas. Las dichosas formas, que siempre se las pasan por el forro.
Alguno me rebatirá que son medidas de urgencia y la función de un gobierno responsable, pero sinceramente, que somos extremadamente dependientes del petróleo exterior lo sabemos desde el año 73. Me gustaría saber qué Gobierno se ha planteado en serio enseñar a sus ciudadanos a manejar un coche, porque mucha restricción de velocidad y mucho control de alcoholemia, pero cada día nos jugamos la vida en las carreteras porque papá Estado otorga el permiso al primero que se para ante un semáforo en rojo. También quisiera preguntar si alguien ha trazado alguna vez algún plan que apueste por la diversificación energética sin que le dé la risa, porque mucho molinillo de viento y mucha placa solar, pero al final se demuestra que no es más que un montón de chatarra que no genera nada más que camuflaje ecológico.
Estamos en el punto de siempre. Sale mucho más rentable prohibir que educar y que invertir. Así nos va, a salto de mata entre una crisis y otra, exprimiendo al máximo los exiguos tiempos de bonanza y buscando culpables para señalar con el dedo en los interminables tiempos de recesión.

Políticos míos, Guttenberg, el ministro de Defensa alemán, tuvo que dimitir porque la población descubrió que había plagiado parte de su tesis. Aquí no se molestan en plagiar nada porque nadie les exige nada. Pero sigan, sigan con sus políticas de pegatina y de quita y pon, y ya veremos qué pasa en las urnas.

6 comentarios:

  1. Sobre el límite de velocidad te remito a Escolar, que creo que deja bien claro que la medida en sí es óptima. http://www.escolar.net/MT/archives/2011/02/%C2%BFcuanto-se-ahorra-con-los-110-kmh.html

    Sobre el tema de la diversificación energética...hemos sido un poco panolis. Primero, los gurús científicos apostaron por las energías limpias, luego resultó que la nuclear era la energía que mejor optimizaba producción e impacto ecológico. Por el medio, millones de subvenciones perdidos y, lo que es más valioso, años de reformas y planes mal asesorados. Si ni los supuestos expertos tienen una opinión firme...vamos jodidos.

    Y luego...España. Qué país! Nos encanta el coche, y también levantar proclamas pro-ahorro y cosas similares hasta que nos toca pringar. Todo un clásico, al igual que el ahorro de agua o de la calefacción, que nos lo pasamos por el forro de las narices y que lo haga otro.
    Al final, nuestros políticos (y sus decisiones) son el reflejo de sus ciudadanos.

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  2. La medida en sí claro que es óptima (aunque bajando un puerto de montaña no lo tendría yo tan claro), pero me remito a otros tantos expertos que apuntan que hay otras muchas maneras de aumentar la eficiencia (de forma bastante más significativa) que reducir la velocidad. Usar bien el cambio de marchas es una de ellas. Y lo digo yo que nunca lo hice bien porque a mí nunca me enseñaron a conducir, me enseñaron a circular.
    En cuanto al de los expertos es, en este país, un mundo aparte. Porque más que ellos no se pongan de acuerdo, parece que siempre se ponen de acuerdo del lado que más interesa al Gobierno. Sea el que sea el que ostente el poder, parece que siempre se encuentra a un experto dispuesto a suscribir sus teorías.
    De acuerdo en que somos unos reflejos de los otros, de ahí que apostille que nada plagian porque nada exigimos. Sólo queremos que hagan una cosa, que por otra parte se nos da bárbaro, que aparenten. Y que lo hagan bien.

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  3. Usando bien el cambio de marcha se consigue una conducción más eficiente, por supuesto, pero lo que se discute es que si con la misma conducción eficiente se gasta menos a 110, cosa que es indiscutible.

    Evidentemente, si llevo el coche a 120 en 3ª consumiré más que si lo llevo a 110 en 5ª, pero las pruebas de consumo se hacen bajo estrictas condiciones para poder tener un dato comparativo y fidedigno.

    Pero bueno, para enmarcar tu comentario de nunca nos han enseñado a conducir sino a circular. Me pone de los nervios cuando voy con ciertos conductores que parece que tienen que pagar cada vez que suben una marcha...en fin.

    Un saludo

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  4. http://www.lavozdegalicia.es/espana/2011/03/02/0003_201103G2P2991.htm

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  5. ¿Pero a estas alturas de la película, todavía hay alguien que se crea que los 110 del ala son para reducir energía...?
    No me lo puedo creer... ¡¡Así nos va!

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  6. A mi se me ocurre que podrían rebajar otros 10 km/hora para ahorra otro par de euros más. Y si sigue subiendo la gasolina... lo seguiría bajando todavía más, incluso hasta que ni siquiera se pueda encender el coche. Imaginaros el coche y tu, ahí, parados... cuanto ahorro!!Yo no sabría que hacer con tanto dinero. Eso sí que sería una medida óptima

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