sábado, 11 de diciembre de 2010

Coruña, los coruñeses y los Cantones Village

Podría decir que odio mi ciudad, pero mentiría.
Vivo en una ciudad que no sabe cómo llamarse, si en gallego o en castellano. Sus broncas sobre el tema han llevado a una guerra perpetua entre los que allí moran y los que allí creen que mandan. A consecuencia de ello, las arcas de la ciudad se vacían sin pudor en un bucle infinito de eles que llegan y eles que se van.
Vivo en una ciudad apretada. Su disposición peninsular le impide expandirse más que a lo alto. Como solución, algún concejal inspirado decidió ganarle terreno al mar, con el consecuente cambio de marea y la anual destrucción de buena parte de su paseo marítimo durante las galernas del otoño. A consecuencia de ello, las arcas de la ciudad se vacían de nuevo sin pudor en un bucle infinito de barandillas que vienen y barandillas que se van.
Vivo en una ciudad en la que las calles son estrechas y mal trazadas. Aun así, nuestro alcalde tiene a bien que estas luzcan como la Castellana: con medianas ajardinadas y carril bus. Lo que provoca que buscar aparcamiento en el centro sea una odisea y el pequeño comercio se vea obligado a echar el cierre. A consecuencia de ello, una vez más, las arcas de la ciudad se vacían sin pudor en un bucle infinito de bolardos que vienen y bolardos que se van.
Vivo en una ciudad que no llega a los 300 mil habitantes y supera los siete centros comerciales. Uno de ellos, todavía en construcción, pretende ser el tercero más grande de Europa. A algún técnico del ayuntamiento le untaron bien la mano y se dedicó a repartir licencias como si fueran chicles. No diré que a consecuencia de ello las arcas de la ciudad se vacían sin pudor en un bucle infinito de nada, porque es obvio que estas operaciones las engordaron para poder llevar a cabo todas las gilipolleces anteriormente citadas, pero lo que también cae de cajón es que esto es pan para hoy y hambre para mañana. Porque tanto bicho comercial sólo desertificará la ciudad y nos empobrecerá a todos cuando los mayoristas se den cuenta de que el negocio está en otro lado (porque créanme, más de la mitad de estos espacios, sobran).
Y finalmente, vivo en una ciudad en la que el último de sus habitantes está muerto. Muertos vivientes que hacen de la prepotencia su parapeto y del Facebook su escaparate. Todo ello les proporciona ese aura de estrella de rock venida a menos, que aun no sabe de su declive. La traducción de esta actitud se puede observar en algunas de las políticas más absurdas que ha puesto en marcha nuestro amado Concello: como el hermanamiento entre la Torre de Hércules y la Estatua de la Libertad. Nuestro complejo londinense también se puede ver en algún otro rincón de la ciudad, como el rebautizo de los Cantones por Los Cantones Village. Sonrojante, lo sé. Y sí, a consecuencia de todas estas remodelaciones cool, las arcas de la ciudad también se vacían sin pudor en un bucle infinito de carteles que vienen y carteles que se van.
Ayer paseaba pensando en todo esto cuando una maleta gigante se cruzó en mi camino. Formaba parte de la campaña del ayuntamiento para las municipales, supongo que para recordar a los votantes el logro más destacado del Gobierno municipal: la ampliación de Alvedro. Leyendo el slogan pegado en su superficie me entraron ganas de llorar: Gústame A Coruña. Sí pensé, a lo mejor llegó el momento de volver a emigrar.

Podría decir que odio a mi ciudad, pero mentiría.
Mentiría porque una vez me enseñaron que el odio es sólo otra cara del amor. Yo lo que siento por Coruña es sólo hartazgo.

36 comentarios:

  1. Creo que todos experimentamos sentimientos similares por la ciudad en que vivimos... pido una segunda parte con aquellos lugares que la hagan única ;-)
    Por cierto, lo de Los Cantones "village" me mata... es como de Beverly Hills jaja

    ResponderEliminar
  2. Tardaré en ofrecer una entrada en positivo de esta ciudad, Victor. Demasiada decepción por ingesta de tontería. Lo de los Cantones Village es una afrenta al sentido común, a la estética y al pudor.

    ResponderEliminar
  3. Me encanta, un estilo precioso, pero sobre todo verdades como puños, un retrato de nuestra ciudad un poco triste, pero muy real.

    ResponderEliminar
  4. Pues a mi me sigue encantando mi ciudad... sera por que no entre aun en los "cantones village" jajaja

    Saudos dun blog vecino

    ResponderEliminar
  5. Graciñas Juan. Claro que Coruña tiene otros retratos y muchos de ellos positivos, aunque supongo que lo malo siempre hace que lo bueno desluzca. Un mensaje a la esperanza: No descarto sacarle punta a la parte buena de la ciudad en próximas entradas... jaja. Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Retube, si admites un consejo: No entres y conserva la inocencia, jajaja

    ResponderEliminar
  7. Felicidades por el análisis.

    Siendo como soy un onubense de nacimiento, un vigués por adopción, un ourensano por añoranza y un santiagués de corazón. Actualmente me defino como coruñés de sufrimiento que, no es más ni menos, que el calificativo que cualquiera que viva en el entorno de esta milenaria ciudad podría decir de sí mismo.

    Supongo que ese sentimiento de hartazgo es paralelo con el de decepción de los que durante años desde la distancia vimos Coruña como un modelo a imitar en el resto de las ciudades gallegas y que cuando llegamos descubrimos que el maravilloso escaparate de los cantones, Mendez Núñez, el Paseo Marítimo, las playas urbanas o el tranvía no son más que eso: un escaparate destinado a ocultar a los foráneos las miserias de Los Castros, Adormideras, la decadencia de San Andrés o lo caótico del tráfico. Un estupendo escaparate para hacer creer a aquellos que disfrutan de la ciudad apenas unas horas que efectivamente Coruña es una de las ciudades más bonitas de España, una ciudad dónde sus habitantes hacen vida en el centro urbano y que es “la ciudad dónde nadie se siente extraño”.

    Sólo aquellos que hemos tenido la ocasión de vivir y convivir en otros lugares, aquellos que hemos sido capaces de abrir nuestras mentes para escapar de los mensajes sensacionalistas tipo “Cantones Village”, “Centro Comercial más grande de España” o “Paseo marítimo más largo de Europa” somos capaces de ver (no sin decepción) que durante tiempo fuimos engañados por una campaña magnífica de marketing.

    ResponderEliminar
  8. Creo que soy yo quien debe felicitarte por el análisis. Sin duda tiene que ser duro venir de la calided del sur y darte de bruces con los coruños. Mis condolencias por sufrirla/nos.
    Conozco bien esa sensación de la que hablas. Estudié fuera, estuve por Salamanca y por Barcelona y ante los demás, ser de Coruña es una magnífica carta de presentación. Una ciudad pequeñita, con la familiaridad que despierta Galicia y ese toque urbanita que la presume abierta y cosmopolita. Un fraude. Bajo la careta, Coruña es una aldea de hoscos y huraños, desconfiados e inseguros que tienen que reafirmarse todo el tiempo para no perder la noción de los que son, o de lo que se creen que son.
    No podría haberlo dicho mejor: «una campaña magnífica de márketing». Si tuviese un sombrero a mano me lo pondría sólo para descubrirme ante tu comentario.

    ResponderEliminar
  9. Me quito en sombrero yo ante vosotros!!!!
    Efectivamente Marta, yo tambien he estado "emigrado" por España adelante y ser de Coruña es ser un privilegiado, vivir en una ciudad tan bonita debe ser un honor... de cara a la platea somos especiales porque vivimos en una magnífica ciudad... Si, efectivamente, si vienes de visita y no la padeces dia a dia.
    Hace no mucho tiempo hablando del tema con una amiga de un pueblo lejano, al saber que uo era de Coruña se le iluminó la mirada, esbozó una sonrrisa y me dijo: "Que suerte tienes, a mi me encanta Coruña" a lo que yo le pregunté: "Si?? y que es lo que más te gusta de ella?? .... "No se... lo único que conozco es el Corte y la plaza de Pontevedra"
    Somos un buen escaparate y es de lo único que podemos presumir (si es que se puede presumir de algo).
    Un saludo a todos y, Marta, magnífica entrada.

    ResponderEliminar
  10. Muchas gracias por tus palabras relativas al comentario y muchas más por las de apoyo. Tengo que decir que sin un comentario introductorio como el tuyo no me hubiera sentido tan inspirado como para escribir sobre Coruña.
    Espero poder conocerte en algún momento. Supongo que tu hermano ya te habrá hablado de mí.
    Un abrazo. (Me postro con el sombreo en la mano;))

    ResponderEliminar
  11. Soy yo o se entrevé la luz del hartazgo en la ciudad cristal? Al menos en este blog "Algo se mueve"! Graciñas Fas, es un placer tenerte por aquí. Sea usted bienvenido!
    Juan, tengo la teoría de que los enfadados con esta ciudad nos conocemos de siempre, pero cuando quieras algo más presencial será un placer. Mi hermano, efectivamente, me habló de ti, así que has desterrado cualquier prejuicio coruño que pudiera apuntarte como posible psicópata, jaja. Otro abrazo para ti

    ResponderEliminar
  12. No sé, no sé...hay muchos defectos en esta ciudad, pero que tengamos que envainárnosla a la hora de ser felices o presumir de coruñeses no me parece procedente. Estoy un poco harta de:
    1-Sufrir unos gobernantes ineptos eternamente.
    2-Sufrir los complejos de otras ciudades cercanas que por pitos o por flautas, lanzan la puya subterranea a las primeras de cambio.
    Estoy orgullosa de ser coruñesa, horteradas como la de Los Cantones Village aparte...Y sí, he vivido en otras ciudades (Londres incluída) y me quedo aquí, con todos sus defectos, y con todos sus hoscos habitantes, sus señoras maleducadas que ocupan aceras horrorosas e incluso con sus tenderos malencarados y los precios tipo París. Por que soy coruñesa, y orgullosa de serlo, a mucha honra. Y sí, tenemos un escaparate fantástico, otras ciudades no pueden presumir (y sí, yo lo hago) ni siquiera de eso.
    Un poco harta estoy de disculparme por ser de La Coruña, y eso sí, mucho más harta de que quieran convertir esta ciudad en un lugar inhabitable. Pero eso ya es otra historia...

    ResponderEliminar
  13. Marta, Un saludo desde tierras lejanas.

    Tambien he vivido en esa ciudad, y durante 20 años.

    He de suscribir cada una de las palabras, tuyas, y de algunos de los que aquí, han querido compartirlas.

    Muchas gracias. Que sepas que me he sentido comprendido, cuando yo, ya desde 1995 clamaba al cielo por todas las barbaridades que acontecían en la urbe, y la mentalidad de sus habitantes, y qué decir del alcalde.

    Hablando de tirar el dinero. La reforma del estadio en los años 90, y tirarla para luego cerrar el estadio, y todo eso pagado con dinero público. Todo ¿para qué?.

    Estuve en primera fila viviendo aquel momento y puedo decir que ahora, se lo comen con patatas. ¿el futuro del estadio?, Si el equipo sigue de capa caída, seguramente no usarlo, si el equipo remonta, seguramente tirarlo y darlo para que con el dinero, el equipo de futbol solucione sus deudas.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  14. Orgullo es un sentimiento de satisfacción y autoestima como resultado de realizar algo propio que es valioso y respetable.
    Muchas veces me he preguntado qué diablos pintaba yo aquí, otras tantas he deseado irme... Losada dijo una vez, antes de las elecciones, que la gente lo que quería no era arreglar fachadas ni pavimentos rotos, la gente quería piscinas, gimnasios y centros comerciales. Una declaración ridícula pero completamente cierta.
    La actitud de esta urbe es de prepotencia, la misma arrogancia que puede tener un niño malcriado que imita a la gente guay y que se porta mal para llamar la atención. Nos vanagloriamos del paseo marítimo, un desafío incongruente hecho al mar, del cual vivíamos antaño. Nos vanagloriamos de los centros comerciales, el Papagayo está desertizado, los pocos comercios que se inauguraron en su apertura han cerrado en muy poco tiempo. Nos vanagloriamos de la torre de Hércules "patrimonio de la humanidad", cosa por la que nos manifestamos durante días, y no por los graves problemas sociopolíticos que nos atañen. Nos vanagloriamos de los "cantones village"??? Ahora somos estadounidenses?
    Nos vanagloriamos de ser coruñeses, de ser de montealto, de ser de matogrande, de ser de los rosales, de Juan Flórez... nos vanagloriamos de nuestro equipo...
    En realidad, ¿tenemos algo realmente de lo que nos podamos vanagloriar?
    ¿ORGULLO?
    Orgullo es algo que jamás se me ocurrió sentir por esta ciudad. Coruña necesita un lavado de cara y cuanto antes entienda la gente que somos un pueblecito de gañanes subidos a la parra antes se podrá empezar a hacer cambios.

    ResponderEliminar
  15. Lady Snows yo creo que lo que llamas complejos de otras ciudades colindantes son simplemente desengaños que se lleva la gente al aterrizar en «la Coru». Porque tanto hablar, luego llega la gente por aquí y no hay manera de cumplir espectativas... Yo nunca me disculpé, ni lo haré, de ser de esta ciudad. Me conformo con ponerla a parir, jaja. Y con esto no quiero decir que Galicia y sus gallegos en general no tengan competitividades absurdas.

    A Misionero un saludo, estás en tu casa. Y un apunte, Riazor se marchita tan poco a poco y tan irremediablemente como el Deportivo. Recemos por no caer a segunda! Yo con eso tendría bastante esta temporada.

    Por otra parte, Antonio, me hago cargo de tu cabreo, comprendo y comparto. Aunque sinceramente, creo que Coruña no tiene otra cosa, pero sí un lavado de cara perfecto! Tal vez le haga falta un baño completo.

    ResponderEliminar
  16. cierto en todo lo dicho... y sin embargo, me gusta Coruña

    ResponderEliminar
  17. sin palabras.....ya que me las has robado todas, me quedaria sin tinta de mi teclado y seria un punto y seguido tu post.Con tu permiso, lo colgaré para que llegue a más gente con nuestro blog de crítica constructiva arquitectónica www.sinperderelnorte.wordpress.com

    un bicaso, de corazon (pintado)

    ResponderEliminar
  18. Galicia en pie, con ese nombre, no esperaba otra cosa. A por ello, los sentimientos no se escogen y yo respeto a quienes sienten.

    Diego, empiezas a caerme francamente bien, jaja. Por supuesto tienes mi permiso. Ya te lo dije, me parece un blog sensacional (aunque aun me queda mucho por bucear) y será un honor figurar en él con una entrada. Un abrazo grande

    ResponderEliminar
  19. Sí pero non...
    Creo que unha maneira de evitar a concepción oligárquica e despota da política por parte dos que se adican a ela na Coruña é participando. O asociacionismo, a participación e o traballo en rede inocularían un pouco mais de humildade e democracia nos políticos e cidadanía coruñesa. Tamén creo que permitiría coñecer mellor o lugar onde vivimos e mellorar a nosa autoestima permitíndo sentir que somos útiles a nosa comunidade e afastándonos do triste individualismo. A baixa autoestima e o desprecio polo que é de aquí, lévanos a pailanadas como a de "Cantones village", confundindo o "cosmopolita" coa paletada total. Na miña opinión, o respeto e difrute da diversidade cultural, pasa entre outras cousas, por intentar preservar a lingua galega, facilitando o seu uso no lugar de reprimilo. Creo que é unha riqueza que nos protexerá da uniformidade e da pobreza a que nos conducen os centros comerciais e as grandes marcas.
    Eu son da Coruña, e cando alguén se sorprende ó sabelo, debo confesar que me produce satisfacción, pois a xente de fora pensa que na coruña predomina a xente pija, superficial, que vive das apariencias e que non dí unha palabra en galego. Sen embargo, a min gustame coruña, e cada vez gustame mais a xente que nela vive.
    Eu que sei... creo que deixar a cidade nas máns de políticos ineptos supón claudicar, e antes, témolo que intentar, ou non?

    ResponderEliminar
  20. Estamos dacordo. Intentar hai que intentalo, e o asociacionismo pode axudar a mellorar certas cousas e impedir moitas barrabasadas, pero o problema da nosa cidade radica en que os que ostentan o poder levan impresa no cu esa prepotencia coruñesa. E non é de estrañar, porque ano tras ano a xente de esta cidade vota o mesmo porque non ve mais aló dos parques axardinados. Ven grúas e pensan que hai construcción, ven centros comerciais e pensan que hai comercio, ven cartéis e pensan que somos bilingües. Pois eu estou farta da hipocresía desta cidade e das súas políticas infames. A construcción foméntase construindo, iso si, con senso, que o formigón de hoxe non impida o de mañá. O comercio foméntase axudando o comerciante, favorecendo políticas que axuden aos autónomos e facéndolles a vida máis fácil, non poñéndolles bolardos na porta do negocio. E o galego foméntase falándoo, que se deixen de cartéis e de topónimos e que den exemplo. O de reprimir é un verbo que me amola, e temos que ter coidado, porque as veces a chamada «discriminación positiva» embrida mais que a peor das censuras.
    Como lle dixen a Galiciaenpie, os sentimentos son algo que non se escollen e trato de respetalos, por iso respeto a tua fé cos coruños, ainda que non a comparto. Unha aperta.

    ResponderEliminar
  21. En un principio quería participar en gallego, porque lo sé utilizar, 20 años de estudiante en Galicia han dado su fruto.

    Pero, realmente, yo pienso en español, así que como aquí todos nos entendemos, prefiero utilizarlo.

    Son ya 7 años los que llevo fuera de Galicia, desconozco como está, realmente la situación actual con el idioma.

    Pero quería contar una anécdota de 1988 en La Coruña. Mi profesor de Historia en 8ºEGB daba la clase en gallego. El libro de anaya, estaba en gallego. Los apuntes se tomaban en gallego.

    A mi me daba "miedo" hablar en español. Era un niño de 13 años de aquella, nunca le pregunté a otro compañero cómo se sentía, sólo puedo hablar por mi.

    Opino que el miedo, venga de donde venga, y promueva las ideas que promueva, buenas, malas, regulares, nunca es un buen aliado para decir que merece la pena por una causa.

    Yo no recuerdo la época en la que los padres pegaban a los niños para que no hablaran gallego cuando iban a la escuela, no la viví.

    No me gustaría vivir una época en la que la sociedad gallega "pegara" por no hablar en gallego en esa tierra.

    Saludos desde tierras lejanas.

    ResponderEliminar
  22. Estamos realmente muy lejos de esa situación, quizás más cerca de que peguen las autoridades que los padres... Chorradas lingüísticas a parte, la lengua es de quien la habla y la mejor política en esa materia es el márketing viral. Si no quieren que una lengua muera, que la usen, no que la impongan!

    ResponderEliminar
  23. Pues la verdad es que yo vivo en Coruña (La Coruña, como le llaman los de La Coruña de toda la vida...) desde hace muchos años y he vivido también muchos años en otras ciudades y en general no estoy de acuerdo con tus comentarios negativos de la ciudad.

    Es cierto que hay cosas que no están bien, pero en comparación con otras ciudades lo positivo compensa ampliamente lo negativo.
    No voy a entrar a discutir punto por punto, pero como veo muchos mensajes de apoyo simplemente quiero manifestar mi desacuerdo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. vives? o eres de coruña? te lo digo porque cambia la cosa que no veas y eso que esta es "a cidade onde noseque pollas..."

      Eliminar
  24. Coincido con Atlantic, he vivido en compostela, baio, cedeira, y lo que hay fuera de coruña me parece peor como poco. Vale que se vive proyectando una imagen "fashion" y que debajo no hay nada, cierto, pero si no fuera por el maquillaje que ha sufrido desde P.V quizás hoy sería una hermana de Ferrol o Betanzos, con sus ruinas inminentes por doquier. Y vale que no es muy cosmopolita, pero ¿qué ciudad de 100000 habitantes lo es realmente?
    No me sobran los centros comerciales, soy asíduo de ellos y os invito a acudir a la plazita "" del macdonals de E. Coruña, un domingo lluvioso, y véais la gente que tiene comparado con el cutreorzán. No creo que haya tantos centros comerciales, los rosales es un mercadillo municipal, 4caminos tiene pasillos angostos (normal es de los años 80), dolce vita (no tiene ni cines ni una cafetería decente) y así podría seguir.
    En cambio lo que me sobra es el paripé bohemio-chic-londonita de Montealto y orillamar, con eso no se va a ningún sitio.
    A mi lo positivo me compensa ampliamente lo negativo.
    Saludos y gran blog Marta.

    ResponderEliminar
  25. Tal vez convendría apuntar que Coruña triplica los 100 mil habitantes. Pero cifras a parte, Joselorenzo, sin quererlo me das la razón. Dices que no sobran los centros comerciales, pero ninguno te vale? Hay muchos y están mal hechos, mejor me lo pones! (Y vaya revestido el comentario de toda mi ironía, que no es poca).

    Atlantic, realmente estoy interesada en esos puntos, me gustaría conocerlos, si no todos, los fundamentales.

    Un abrazo también a los disidentes

    ResponderEliminar
  26. Me ha gustado mucho tu artículo, Marta. Vine a vivir a A Coruña en Noviembre y una de las cosas que más me sorprendió fueron los nombres cool utilizados como: Avenida de Glasgow y Los Cantones Village, así como Dolce Vitta, jajaja.

    Venía de Vigo (esa eterna rival) y sin embargo reconozco que esta ciudad es más ciudad que la otra. Pero me sobran mucho esos alardes que veo a mi alrededor de intentar ser la gran urbe, cuando en mi barrio, el barrio de Os Mallos, la gente sale a la calle en mandil y zapatillas. Cada ciudad es como es, y precisamente cosas como esas, son las que la convierten en una ciudad particular y especial, donde puedes tomar unos vinos con los paisanos del bar de abajo o puedes preguntarle a la carnicera del barrio qué tal le va. No sé, creo que ciudades grandes impersonales, donde nadie es capaz de mirarse a la cara y donde unos se temen a otros, ya hay bastantes.

    Considero que A Coruña tiene muchas cosas buenas que enseñar... tan sólo hace falta una gestión adecuada.

    Un saludo y gracias por el artículo

    ResponderEliminar
  27. Gracias a ti por tu comentario. Yo también creo que el problema de Coruña es fácil de solucionar: explotar lo que tenemos en lugar de empecinarnos intentando hacer negocio con lo que nos gustaría tener. Yo creo que de tanto mentirnos nos lo creemos ya.

    Te parece Coruña más ciudad que Vigo? Diferentes tal vez, pero no creo que una sea más o menos que la otra. Vigo es más industrial y Coruña... bueno, Coruña es más de bares.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  28. Me parece más ciudad en el sentido de "escaparate" que comentabas: la ciudad para pasear, jejeje, pero también por el bullicio de las calles, que se siente más viva, y porque parece que luce más. Pero tal vez sea porque, como dices, Vigo es más industrial y está más a lo largo de la ría, lo que hace que haya varios centros y la gente se concentre menos... Aún así, las dos me gustan, Vigo por lo que significa para mí, y porque esas puestas de sol detrás de las Cíes que se ven desde el Castro son inigualables. Y A Coruña, porque ahora es mi ciudad de acogida, y me gustaría que los propios coruñeses supiesen hacer de ella un lugar en el que la belleza está en el interior :)

    ResponderEliminar
  29. Boas noites!
    Saúda unha coruñesa de adopción (que tras 4 anos vivindo na cidade non pensa abandoala salvo causa maior) nacida en Madrid e criada en Pontevedra. En primeiro lugar quería felicitar á autora do texto así como ás persoas que aportaron as diferentes visións acerca de esta cidade que, en todo caso, non deixa indiferente a nadie :) por dar pe a este interesante debate.
    Quería, dende a miña humilde posición de "recén chegada", aportar un novo punto de vista. Se ben os aspectos recollidos por Marta son verídicos e pouco rebatibles, penso que a realidade da Coruña os sobrepasa con moito. Non hai que olvidar que en todos os sitios se cocen fabas e que as cidades non son nin todo o marabillosas como as pintan os turistas, nin tan desastrosas como as pintan os habitantes das mesmas. Por sorteo ou por desgracia fun habitante de tres cidades drásticamente diferentes: Madrid, Pontevedra e Coruña e podo asegurar que en ningún caso os defectos de Coruña son os maiores e máis insalvables.
    Gustaríame conocer unha cidade con políticos decentes (non se me ven á cabeza a primeira) que busquen o interés común frente o propio e que non se dediquen a destrozar postos de aparcamento e a darse bombo con obras de escaso interés práctico pero de un elevadísimo custo económico.
    Por outro lado, difiro na visión dos habitantes da Coruña (que para min non é sinónimo de coruños) e non comparto os prexuizos que tradicionalmente se teñen acerca dos mesmos. Non obstante, pode que esté condicionada pola miña experiencia cos pontevedreses (que xeneralizando coma sempre, gánanlle ós primeiros en peculiaridades). Hoxe en día, os habitantes da Coruña conforman un rico conglomerado de xente procedente de toda Galicia que convive, na maioría dos casos en paz e harmonía, con coruñeses “de seu”. Penso que é hora de desterrar a figura do “señorito coruñes” e asimilar esta nova realidade, donde en todos os lugares nos que falei na miña lingua nai se me respondeu sen problemas no mesmo idioma e donde nas rúas se escoitan una gran variedade de linguas, acentos e formas de expresarse (coruño incluido xD). Polo meu traballo trato cunha gran cantidade de xente de Coruña e alrededorea ó día e non podo compartir a visión que se expón acerca dos coruñeses, destacando en todo caso que, como en todos os sitios, HAICHE DE TODO.
    En defensa da Coruña alegarei que é a cidade donde menos tempo pasei pero na única na que me sentín “na casa,” con todos os seus defectos pero tamén con todas as suas virtudes. Tratando de entender a desfeita que se fixo en General Sanjurjo pero disfrutando ampliamente do parque de Oza; sen comprender o tema dos “cantones village” pero aproveitando o espacio coruña e o dolce vita nos días de choiva ou en datas especiais; sen que me entre na cabeza o da area de caolín pero namorándome cada vez máis das preciosas vistas nas escravas... A cara e a cruz que, sendo realistas, se pode atopar incluso na cidade máis pintada.
    Nesta tremenda parrafada o que quero transmitir (non sei se o fixen con éxito) é que Coruña, coas súas coruñadas incluidas, non é un mal sitio para vivir. Eu, buscando e comparando non dei comprado nada mellor XD.
    Unha aperta e un saúdo cordial para todos os participantes neste interesante debate. ;)

    ResponderEliminar
  30. The Staff, puede que tengas razón y Coruña sea una ciudad más de escaparate, ya lo dijo Juan más arriba, Coruña tiene un márketing, perfecto. Pero de pasear tampoco se come...

    Camyps: En primeiro lugar, gracias pola felicitación. E pola tua aportación a este pequeno debate que, teño que confesalo, estame a parecer do máis interesante (o fin e o cabo penso que o único que perseguía era xerar opinión, e aquí hai dabondo).
    Sei que hai por ahí cidades de toda clase, coas súas virtudes e as suas fallas. Eu centreime na miña cidade porque, o marxe doutras, dóeme que catro parvos a boten a perder. Por suposto que tamén penso que a miña cidade ten cousas boas, pero é unha mágoa que desluzan polas malas.
    En canto os coruñeses e a sua prepotencia non admito rebate posible. Non falo do histórico «señorito», falo do coruño, do que te atopas nos bares coma se estivesen escapados do plató de Mujeres, hombres y viceversa, dos intocables, dos que visten de Zara como si levasen Gucci, dos que miran por riba do hombro, non porque pensen que eres de fóra, senon porque é xa algo intrínseco da sua personalidade, os que parece que levan a cara de asco incorporada e teñen medo de tocarse e de sentir. Evidentemente non son todos así, pero son un grupo crecente que me aterra.
    E en ningún caso digo que sexa unha mala cidade para vivir, si falo de emigrar é porque penso que quéroa máis cando vivo fora, cando na morriña as «coruñadas» non teñen cabida. Esa necesidade de coller aire noutro sitio.

    Otra aperta de volta, espero leerte m´´ais por aquí

    ResponderEliminar
  31. me parece correcto todo lo que se explico, sin querer generalizar, ya que hay gente para todo en todos los lugares, esta claro que coruña siempre fue y aun lo es una cudad mas de escaparate, mas de apariencia de falsa fachada y de gente no mala pero si orgullosa, cerrada y de apariencia y conozco muchos casos, de gente de toda clase de todas las edades. vigo es mas obrera, mas currante y la manera de vivir y la propia ciudad es diferente. desde vigo nunca se pidio la capital, no se pidio algunas sedes autonomicas ni facultades, desde coruña siempre estan tirando contra santiago, porque odian que una ciudad mas pequeña sea mas visitada, mas conocida y sea el centro de galicia. ni comparacion tiene la universidad de santiago con el resto de las gallegas, ni comparacion tiene el aeopuerto de santiago con el de culelredo (que ni en coruña esta), santiago es el centro geografico, historico y cultural de galicia. una ciudad mas amable con los de fuera mas abierta y con gentes de todos los lugares. en coruña se de casos de malas miradas a los de fuera, de no aceptar tan facilmente a estudiantes de fuera, cosa que en santiago no es asi para nada. santiago tambien sera una ciudad para pasera, tranquila y con poca industria, pero la que hay es potente, la universidad es de las mejores de españa, sus parques son los mas abundantes de las ciudades gallegas, su turismo el motor del resto de turismo gallego, en santiago esta casi toda la investigacion medica de galicia, el mejor hospital de galicia a nivel global, la ciudad mas premiada en muchos sentidos, el unico sitio de galicia donde LA GENTE LLORA AL LLEGAR A LA GRAN PLAZA DEL OBRADOIRO, VERDADERO CENTRO DE GALICIA Y AL MARCHAR DE ELLA. coruña lo quiere todo, lo critica todo... vigo, ferrol ,santiago... asi les va

    ResponderEliminar
  32. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  33. Hola, yo soy de un pueblo de Salamanca. Y aunque tampoco es el paraíso precisamente lo prefiero. Lo prefiero a él y a las otras tres ciudades en las que he vivido.

    Lo único que mantiene aquí, es mi trabajo y un par de amigos. Lo demás.... me dan ganas de irme para no volver JAMAS.

    PD. Soy homosexual, y aunque no soy el mas indicado para decirlo, esta es la ciudad mas retrograda en la que he vivido

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siento oír eso Mario. Yo en esta ciudad me crié y la llevo en la sangre me guste o no. Me hastía la actitud de sus ciudadanos, no puedo evitarlo. Sólo puedo desearte suerte y coraje. Si escarbas un poco te diré que hay algún diamante, no mucho, pero merece la pena encontrarlo!

      Eliminar