jueves, 9 de septiembre de 2010

«A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos»

41 votos de diferencia han sacado adelante, en la Eurocámara, la resolución que censura la política de Sarkozy que promueve la expulsión de los gitanos rumanos. 41. Lo que significa que casi la mitad de los 633 señores que ese día ocupaban sus euroasientos están de acuerdo con el enano francés.
A mediados del año pasado (no sé si lo recuerdan ya), el ayuntamiento de Foggia, al sureste de Italia, decidió crear una línea de autobuses sólo para residentes. Los inmigrantes tenían que coger otra. Hubo polémica, pero en Berluscolandia cabía esperarse cualquier cosa y nadie le dio mayor trascendencia.
Que tenemos un problema con la inmigración y la libre circulación de personas entre los países de la Unión es evidente, pero ahora lo que hay que debatir es si la solución pasa por poner los muros más altos. Debatirlo, como dije. No tomar una decisión de forma unilateral en contra de media Europa y conseguir ser el hazmerreír de medio planeta. Sí, hazmerreír, porque lo de la Unión Europea ya no se lo cree nadie.
Además, ¿son esos los modales de un europeo?
Sé que soy pesada con la retórica de las formas, pero echar a la gente de tu país con el único criterio de la raza es irritante, chauvinista, mezquino y grosero. Y hacer una quedada para quemar el Corán es del género idiota. Además de ruin y perverso.

Un tufillo nazi se cuela por las narices del mundo.

2 comentarios:

  1. Sabias palabras, como siempre ;-) habrá que ver que nuevos conflictos crea la quema de esos ejemplares... el tufillo amenaza con llegar a ser insoportable.

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  2. Sí, si ya se montó la que se montó con las caricaturas...

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